Mis zapatillas 800 km después

Tengo que confesar que hasta hace poco nunca había mirado demasiado a la hora de comprar unas zapatillas, que usaba las mismas para todos los entrenamientos y carreras, que las cambiaba cuando estaban rotas o me hacían daño y que no apuntaba los kms que hacía con ellas. Pero al ir mejorando mis tiempos e ir leyendo y aprendiendo cosas comprendí que lo mejor sería tener 2 pares “operativos” e ir anotando los kms que hacía con ellas. Así que tras mirar y probar, en Diciembre compré unas para los días de series y las carreras de 10 km o menos y otras para los días de rodaje, rodajes largos y las carreras de Medio Maratón, en las que debutaría unos meses más tarde.

Para los rodajes elegí las Adidas Energy Boost 2, con buena amortiguación y casi 300 gr de peso. Era el típico “zapatillón”, de una gran marca y con muchas y muy buenas referencias, tanto las que leí como las que me contaron mis compañeros del Club Correr Asturias, ya que varios de ellos las tienen. Además se hablaba maravillas del Boost, novedoso sistema que, según Adidas, aprovechaba la energía generada en la amortiguación para impulsarte en el momento del despegue.

El primer día que las estrené había llovido, estaba el suelo mojado y cada vez que pasaba por encima de algo metálico (una rejilla o una alcantarilla, por ejemplo) me resbalaban. No era que me cayese pero me asustaron un poco. Pensé que era al principio porque estaban demasiado nuevas pero cuando vi que me seguía pasando decidí esquivar esos sitios para evitar males mayores. Lo consulté con algún compañero que las tenía y nadie había observado algo parecido. Quizá la mayoría entrenan por sendas de tierra o gravilla, o no se habían topado con alguno de esos “elementos metálicos”. Sobre el boost, esa zona de forespam que puede parecer frágil tengo que decir que tras más de 850 km sigue casi intacto (excepto un pequeñísimo “desconchon”). Lo que no observé fue ese “impulso” extra del que hablaban. Igual en las series rápidas se nota, no lo sé, yo éstas nunca las puse por debajo de 3’50’’. La suela está todavía en muy buenas condiciones, creo que le quedan aún unos cuantos kms más, y siguen siendo tan cómodas como el primer día aunque para mi gusto un pelín pesadas. Por esto último no las usé para carreras de Media Maratón y decidí emplear las mismas que para las otras carreras. Otra cosa que he notado ha sido el “bajón” de color que han pegado con el tiempo.

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Foto 1.- El único daño del forespam tras más de 850 km. Foto 2.- La suela, casi intacta. Foto 3.- El bajón de color (puede verse la comparación con los cordones)

Y las otras que compré fueron las New Balance 890v4. Cuando estaba en la tienda probándome zapatillas y viendo sensaciones sobre la cinta recuerdo que cuando me puse éstas me entraron unas ganas locas de “darles caña” y tuve que subir bastante la velocidad de la cinta porque iban solas… Fue amor a primera vista. Tantas ganas tenía de probarlas que 2 días después de comprarlas tenía una carrera y las llevé. Ya, ya sé que no debe de hacerse eso pero como era una carrera corta (5 km) y no era un objetivo prioritario, las estrené en carrera. Eso si, el día antes me las calcé en casa y estuve unas horas con ellas puestas para hacerlas al pie. Las impresiones fueron brutales, estaba lloviendo, el suelo mojado, recorrido con curvas algunas muy cerradas y sin embargo se agarraban al asfalto como lapas. Por más que les exigías siempre respondían. Fueron las primeras zapatillas con las que tuve la impresión de “no poder con ellas”. Con otras me parecía que podría ir más rápido pero que no daban más de si y con éstas todo lo contrario. Y el caso es que con el paso de los primeros 200 kms parece que incluso iban mejor. Hoy tienen 785 km y siguen bastante “enteras”, solo algún taco lateral “pelado” y algo de desgaste en el antepié.

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Foto 1.- Vistas desde arriba, como nuevas. Foto 2.- El taco pelado. Foto 3.- La suela, algo desgastada en el antepié (tienen casi 800 km)

En general contento con las 2 pero más con las New Balance. Yo creo que los que pesamos poco podemos calzarnos sin problema unas zapatillas más ligeras y con menos amortiguación, incluso para rodajes largos. De todas formas cada uno es un mundo y las zapatillas son algo muy muy personal. Eso si, aconsejo probarlas corriendo, no experimentas las mismas sensaciones caminando un par de metros con ellas que corriendo.

Mi último descubrimiento: el foam roller

Hola a tod@s.

Hace unos meses dediqué una entrada al trabajo en el gimnasio para los corredores y en ella hablaba de los mejores remedios para evitar lesiones: los entrenamiento de fuerza, propiocepción y core. Hoy voy a hablar de otro “complemento” que también nos ayudará mucho, sobre todo en la recuperación post-ejercicio: el foam roller.

Desde hace un tiempo ya había leído algunos artículos que hablaban maravillas sobre este artilugio y me decidí a buscar uno. No fue del todo fácil, en un principio no lo vi ni en Forum Sport ni en Decathlon. Un día pregunté a un vendedor en Decathlon y no sabía muy bien de que le estaba hablando, un segundo empleado me envió a la zona de fitness diciéndome que allí lo encontraría pero no estaba. Como era sábado y estaban muy ocupados me fui y decidí volver otro día más tranquilo. Ese día me pasó algo parecido y la segunda chica con la que hablé, por fin, supo de qué le estaba hablando. No lo tenían pero lo pidieron y unos días más tarde me llamaron por teléfono para que pasase a buscarlo.

El foam roller es un rodillo de espuma y su principal beneficio es la liberación miofascial (fascia=membrana que recubre los músculos, huesos, articulaciones y demás órganos internos). Hay 2 técnicas para tratar la fascia: la relajación miofascial y la liberación miofascial. Las diferencias entre una y otra es que la primera es ejecutada por un fisioterapeuta y la segunda podemos hacerla en una sesión de automasaje con el artilugio del que hablamos. Por lo tanto se podría decir que el foam roller es lo más parecido a tener un masajista en casa.

Yo lo he probado y la verdad es que es una maravilla. ”Duele” un poco, más o menos como cuando el fisio o masajista te da caña en esas zonas con “nudos”, pero se queda uno como nuevo. Tras usarlo durante un par de semanas mi opinión personal es que viene muy bien tras un entrenamiento intenso o tirada larga, que siempre nos deja un poco machacados, pero no justo después. A mí me pareció notar mayores beneficios cuando lo usé horas después del  ejercicio, un rato después de ducharme y reponerme o incluso, si corría al mediodía, me daba la “sesión” por la tarde.

foam roller

Mi pierna y el foam roller, amigos inseparables.

Hay de varios tamaños y durezas. Para que os hagáis una idea el mío me costó 19,90€ en Decathlon, me pareció duro de c…. pero quizá sea porque era la primera vez que lo usaba y no estaba acostumbrado, además hace años que no voy a un fisio así que ya no me acordaba de esos “dolores”. Aquí debajo os dejo una tabla de ejercicios para hacer con el aparatito por si os animáis a comprar uno.

ejercicios-foam-roller (blackroll)

Ejercicios para foam roller. (Imagen: http://www.blackroll.com)

Yo volveré la semana que viene con la crónica de mi segunda media maratón: la Ruta de la Reconquista. Saludos y hasta el domingo 31.

Calcetines para correr

Hola amig@s.

Si preguntamos a los corredores cual es la prenda o accesorio más importante seguramente casi el 100 % dirá que las zapatillas. Y no les falta razón. Pero hay otra prenda al menos igual de importante y a menudo mucho más olvidada: los calcetines.

Por eso os recomiendo, a l@s que aún no los uséis, unos buenos calcetines específicos de correr, sin costuras. Os evitaran ampollas, rozaduras y notareis una diferencia abismal cuando os los pongáis. La primera vez que alguien me habló de ellos la verdad es que me pareció una chorrada y más cuando vi los precios pero acabé comprándome unos para probar y cuando me los puse… fue como un antes y un después. Tuve una sensación de ligereza igual que el día que estrenas unas buenas zapatillas. Ya sé que puede parecer caro gastarse de 12 a 18 € aproximadamente en unos buenos calcetines pero os aseguro que merece la pena.

Y, por supuesto, después de aquellos primeros Nike los siguientes calcetines fueron ya todos de ese tipo, de múltiples marcas. El “siguiente paso” fue cuando una vez me tocaron en un concurso de la revista Planeta Running unos calcetines Injinji, los de los dedos. Fue un gran descubrimiento y me vinieron genial ya que uno de mis mayores problemas siempre había sido que me rozaban los dedos unos contra otros y a veces, sobre todo en tiradas largas, acababan llenos de heridas y ensangrentados. Son un poco “lentos de poner”, sobre todo la primera vez, pero una vez que te acostumbras te será más fácil ponerlos, son cómodos y si tenéis esos problemas en los dedos como yo os van a encantar. De hecho ya me compré otros de esa misma marca. En Asturias solo hay una tienda que venda Injinji, aunque también tienen tienda en internet.

Cuando me compro unos nuevos los pruebo y si van bien los reservo para las carreras y algún entrenamiento exigente. Según se van usando, al igual que las zapatillas, van perdiendo propiedades y los dejo solo para entrenar. Los Nike ya los tuve que tirar y los primeros Injinji están ya muy usados y solo los uso para algún entrenamiento pero sigo probando y experimentando con nuevas marcas de calcetines de éste tipo.

Hasta hace poco corría con unos Asics que me vendió Manuel hace más de 1 año en Deportes Olympia y que me dieron muy buen resultado y con los últimos Injinji. Los dos últimos pares que compré hace poco más de un mes fueron unos Compressport que estrené en carrera el día de Laredo y unos Adidas, con los que ya hice 4 o 5 entrenamientos y que estrenaré en carrera dentro de dos semanas, en el Medio Maratón de Gijón.

Calcetines

Mis calcetines…

 

Ya sabéis, si aún no lo habéis hecho, probadlos y ya me contaréis. Hasta la próxima. Saludos.